Mis ojos se llenan de lágrimas
cuando asoman tus dudas
y me reiteras esta triste pregunta
querida ... pero dime... ¿tú me amas?...


Por tu fuerte orgullo
celos y desconfianzas
cuestionas a mi amor
que mi sincero corazón
te brindaba.


Mas mi devoción
mi fidelidad comprobada
mis largas esperas...
dime amor mio... ¿acaso no bastaban?...


Si me pidieras un imposible o lo posible
un reino o una sencilla flor
sin dudar te lo daria
¿por qué me hieres amor?...


Pero existe algo mas sublime,
mas allegado a mí,
te regalo mi vida entera
con tal que así... algún día ... creyeras.