El Otoño... trae el frio a mi alma,
 la tarde ya muere,
 las hojas de los árboles
 caen de ellos, amarillas y doradas,
 cual pinceladas como magia.

 A lo lejos veo el cielo...
 son sus nubes tan rosadas...
 es de tarde y llega la noche...
 el débil sol ya se esconde.

 Poco salen los vecinos.
 Las ventanas, todas cierran...
 solo un farol, que alumbra...
 la fachada de la escuela.

 Solo pienso... en tu nombre.
 Tengo tiempo... yo lo escribo,
 hay papel... tintero y un sobre.
 Cuan grande es mi cariño.

 Mi querido... adorado,
 si esta noche estuvieras.
 Cuantos besos yo te diera,
 muy de tí... si quisieras...
 caería prisionera.