Las manecillas del reloj...
 marcan el tiempo... que pronto se vá.

 Cada minuto que marcan,
 suenan los segundos de mi soledad.


 Las horas lentas... no pasan más.
 Tu ausencia, tanto se hace notar.
 Las manecillas de mi reloj,
 pasan y pasan, no tienen piedad.


 El "Tic-Tac" de su sonar...
 llenan mi alma de gran ansiedad...
 pasan las horas, y tú no estás...
 la desesperanza aumenta aún más.


 Pero el tiempo hace estas cosas...
 como también puede hacer otras...
 que de un momento a otro...
 marque una hora muy dichosa...


 Qué den la hora justa...
 de tu llegada...
 ¡Qué hermoso sonido de esas campanadas!
 Es la hora de tu regreso...
 caer en tus brazos... enamorada.