Mi alhajero de rojo terciopelo,
 que es toda una hermosura,

 es redondo y de platino...
 finamente trabajado.


 Guardo anillos de esmeraldas,
 de rubíes muy rojizos,
 pulceritas de amatistas...
 y aritos de brillantes...
 hasta un dije de diamantes.


 Está ubicado en mi mesita,
 junto a un hermoso portarretrato,
 otra joya muy preciosa...
 es tu rostro, muy amado.


 Coloqué en su interior...
 sobre una funda de terciopelo rojo...
 un hermoso reloj de plata y oro,
 que mi tía me regaló,
 antes de estar casada.


 Mi adorado... tarde yá...
 por la ventana me llamaba.
 Presurosa fuia su encuentro,
 enlazándome él del talle...
 me besó tan contento.


 Me enseñó una cajita...
 ¡Qué sorpresa!... ¡Más que dicha!
 cuando la tapa levantó,
 una espléndida sortija,
 y en su interior brilló.


 Perlas blancas y aguamarinas,
 nuestro compromiso...
 con un beso selló.