Abuela querida de mi corazón
tan compañeras fuimos las dos
todo lo que sé, te lo debo a tí
mis gustos y afanes, mis ansias de saber.

Tú cocinabas, luego yo planchaba
me reprendias con sabiduria
"Griseldita linda"...¡cuidado las manos!...
te pueden arder...

-" no temas...Estela...todo yá sé"...
 -"lo dudo.. no creo...tienes mucho por aprender"...
  
   Creí saberlo todo
la vida me demostró
a veces caía en gran equivocación
abuela querida...tenias razón.

 El tiempo pasó...
 crecí, me hice mujer...
muchos dolores y sufrimientos
mi destino me hizo conocer.

A menudo recuerdo
nuestros vividos momentos
los juegos de mesa
tejidos y bordados
en dias de siesta.


Cuando a solas me quedo
percibo tu  buena presencia
estás a mi lado...
jamás te he olvidado.

Abuela querida...
aunque he crecido
no adivinas cuantas veces
yo, te necesito.