Las madrugadas guardan tus lagrimas,  en cada estrella que brilla en lo alto,  como gotas de rocío
 bajan desde el cielo
 para bañar mi alma mientras sueño.
                    
 Tus lagrimas me saben a gotas de miel, endulzando todo mi ser,
 imaginando que estoy entre tus brazos
 durante la noche quieta y silenciosa  hasta el nuevo amanecer.

 No encuentro motivo
 no hallo una verdadera razón
 no logro entender
 tan dolorosa separación.

Tus lágrimas y las mías
se unieron en gran aflicción
te quiero... dijiste...
volviendote...
me diste... el último...adios.