
En cada instante de mi vida...
cuando a mi ser invade la tristeza
por un hermoso sendero de flores
me dirijo a la capilla de mi aldea.
Necesito invocarte Señor
contarte que estoy lejos
me desvelo y te recuerdo
me llevas los pensamientos.
Arrodillada ante el sagrado altar
te enciendo dos velitas rosadas
junto a un ramito de violetas
que compré en aquel puesto
en una calle de mi pueblo.
Solo una gracia te solicito
ruego a mi santo tan devoto
recibir tus noticias desde el cielo.
tus bendiciones Señor.
De regreso a mi hogar
con mi alma en regocijo
por haber hallado la paz
llegando a mi espiritu
un amor tan divino.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados