El vestido de novia,con su ajuar
 hace tiempo, olvidados
en el arcón de los recuerdos
solos ya están..


Cuentan los ancianos,
conocidos caballeros
que perteneció
 a una joven educadora
muy bonita y casadera.


El vestido de encaje, está amarillento
sus botones de cristal
descocidos por el tiempo.


Su tocado con el ramo
de rositas y de azahares
 tan blancas como perlas
sus colores yá perdieron
 ¡Que dolor!...¡Cuanta pena!...


¡Que bonita... que lozana!

por esa niña, muchos mozos
 se batian a duelo
por ganarla, por tenerla.


Las violetas perfumaban
a esa noche de bodas
con pasión y gran amor
se entregaba al teniente
en su alcoba de casada.


Muchos años ... ya pasaron...
de la boda de Lucía
su vestido se marchitaba
con el paso de los siglos.


Aunque a veces..
comentaban ciertos conocidos
que veian a Lucía...
caminar por el pasillo.


Ataviada con su vestido de novia
del brazo de su teniente
muy felices...como antes
como aquel día...para siempre.