¡Versailles! Que palacio tan majestuoso.
 Te distingues entre otros,
 porque el mismo Rey Sol,
 te hizo tan suntuoso.

 Tienes fuentes y estatuas,
 bellos jardines e historias.
 Buenos inicios... otros,
 de tan penoso final.

 Dime tú, Palacio querido...
 si pudieses hablar,
 tienes todo...
 el Rey Louis XIV ¿Pudo darte algo más?

 Eres, el Palacio, entre todos los demás.
 Tus salones tan dorados y ventanales,
 con espejos de cristales.
 Cuantos hechos de Reyes, Principes,
 Princesas y bellezas sin igual.
 Desde niña he oído,
 a mi abuela comentar.

 Tantos tacones en tus brillantes pisos,
 se sentirían al bailar, danzarines y músicos preparándose están
 al son de hermosa melodía,
 entre giros y reverencias,
 al mas hermoso Rey habrían de enamorar.

 ¡Versailles!... desde tan lejos,
 te dedico con amor,en
 una tarde cálida de Buenos Aires,
 a la distinguida Francia, tan añorada,
 ha de inspirar a mi porteño corazón.

 Muchas sensaciones,
 de alegrias y de emotivas situaciones,
 en un instante podría realizar.
 Cerrando mis ojos...
 cual como en un sueño,
 envuelve mi alma... tu brillar.